Simulando tal vez el interior de una cueva o un cenote, la última invención del distinguido Enrique Olvera recrea un misterioso y ceremonial ambiente para el cual fabricamos una personalizada barra de concreto. La pieza producida en varios módulos, combinando superficies aparentes y frentes estriados en color negro, puede percibirse como el motivo central de uno de los templos culinarios más singulares de la Ciudad de México.
2019